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Doña Gloria, Una Mujer Luchadora

Doña Gloria, Una mujer luchadora

Por: Janeth Montoya Mejía

Una mujer luchadora, así es doña Gloria Alba Laverde una mujer resiliente, echada para adelante cuyo espíritu de lucha ha sido colocado a prueba en múltiples ocasiones debido a la cantidad de obstáculos que ha tenido en la vida.

Nació en el suroeste Antioqueño, exactamente en el municipio de Urrao, allí vivió parte de su infancia rodeada de su familia, desplazados por la violencia que se vive en la zona y siendo ella aun una niña su familia se traslada al municipio de Medellín, al barrio Robledo, es este lugar su madre consigue trabajo recolectando café en una de las finas cafeteras de la zona y puede conseguir una pieza para que vivan.

Pasados unos años, se casa y llega a vivir a San Antonio de Prado, tiene cuatro hijos no faltaban las dificultades económicas, pero su esposo trabajaba fuertemente para levantar a los niños y mantener la familia, le enseña a leer y escribir pues doña Gloria jamás tuvo la oportunidad de ir a la escuela, teniendo su hija mayor tan solo doce años su esposo fallece, fue un momento muy difícil para doña Gloria, ya que quedaba sola con sus cuatro hijos menores de edad, el más pequeño solo tenía dos añitos.

Pasó momentos muy difíciles sin tener como sustentar las necesidades más básicas de su familia, ve en la venta de chance la posibilidad de generar ingreso y le pide ayuda a alguien para que le enseñe como hacerlo en esos días era con talonario, empezó a trabajar juiciosamente, pensó que todo iba a estar mejor, pero la vida le tenía otra prueba, cuando estaba caminando por las calles del corregimiento realizando su trabajo fue atropellada por un vehículo quedando gravemente lesionada, permaneció hospitalizada durante un mes, los primeros quince días en estado de coma, los vecinos del lugar donde vivía le ayudaron durante este tiempo con la alimentación y alojamiento de los pequeños, por lo cual doña Gloria siempre estará agradecida.

Como consecuencia de este accidente doña Gloria quedó padeciendo de ataques epilépticos, para lo cual debe de estar medicada todo el tiempo, lo más triste de todo es que doña Gloria jamás pudo demandar por este caso, ya que temía que tomaran represarías contra sus hijos o contra ella, a pesar de todo esto doña Gloria no ha permitido que su espíritu de lucha se quiebre, continuo vendiendo chance y poco a poco fue comprando dulces y cositas para poder montar una chasita, lucho mucho para poder conseguir el permiso de espacio público para poderse ubicar en el parque de San Antonio de Prado, todos los días se le podía ver sentada al sol y al agua esperando vender los tintos, dulces cigarrillos y minutos para sustentar las necesidades de su familia.

Hoy en día, a doña Gloria le otorgaron una de las casetas del parque, allí sigue trabajando fuertemente, madruga todos los días a estar allí a las 2 de la mañana, pues a esa hora nadie más abre y puede tener mejores ventas, a eso de las 5:30 de la tarde retorna a su casa a descansar y compartir con los dos nietos que vive, que para ella son su vida y el motivo para seguir luchando; agradece a Dios infinitamente que ha estado un poco mejor de salud y que pudo sacar a sus hijos adelante.

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Janet Montoya

Soy Janeth Montoya, una mujer emprendedora, luchadora que ama cada cosa que hace y ama su territorio.

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