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Mazamorra El Pilón: Un Manjar Antioqueño Vuelto Empresa

Mazamorra el Pilón: un manjar antioqueño vuelto empresa

Francisco Serna Monsalve se levanta a las 6 a.m., junto con su hijo para iniciar labores en su empresa llamada Mazamorra el Pilón; inicialmente los empleados comienzan a realizar aseo del piso en donde se prepara la mazamorra con el fin de eliminar los residuos que se generan durante su preparación, luego se comienza a llenar las ollas de los vendedores para que estos a las 7 a.m., comiencen a salir en sus triciclos a diferentes barrios de los municipios de Medellín, Itagüí y La Estrella; una vez que estos salen, nuevamente se realiza aseo para comenzar a hacer mazamorra, comenzando por la selección del maíz con el fin de evitar que este pase con impurezas al proceso de cocción y se contamine, así de esta manera queda lista la mazamorra para el día siguiente. Este sería el día a día que nos narra Francisco, un empresario que mientras se encuentra sentado en su escritorio, mira hacia el techo y hace remembranza de como comenzó está “aventura” empresarial con este manjar antioqueño.

Estando en la ciudad de Cali, Francisco se desempeñaba como vendedor y la empresa para la que laboraba le exigía que realizara varios cursos de ventas para que se pudiera vincular, lo anterior no se correspondía con la demora en el tiempo de pago de su porcentaje de ventas que era mensual, lo cual generaba que no alcanzara a cubrir sus deudas y la manutención de sus cuatro hijos, puesto que nadie le iba a dar un mes de espera para pagar. Esta situación generó que Francisco volviera a la ciudad de Medellín y comenzará a desarrollar una idea de negocio que se montara rápido, con poco dinero y que fuera rentable; el “bombillo se iluminaría” cuando recordó que cuando niño a él le gustaba mucho comer mazamorra y su padre de hecho contrató a una mujer campesina para que pilara el maíz y así su mamá pudiera prepararle la mazamorra; además este producto podría competir con la mazamorra que se vendía en paquete en las tiendas, evitando que las amas de casa tuvieran que prepararla. Esta idea la consultó con su esposa y esta estuvo de acuerdo en secundarla; pero había un gran problema, Francisco no sabía hacer mazamorra, así que acudió donde su señora madre para que le enseñara a preparar la mazamorra.

Las primeras mazamorras no fueron las mejores, pero con paciencia y empeño fueron puliendo los procesos de preparación que comenzaba en horas de la noche y parte de la madrugada, para que estuviera lista en horas de la mañana, luego brillaba la olla en la parte externa para que se viera bien limpia y así poder Francisco salir a venderla en su primer triciclo hasta horas de la tarde, luego almorzaba y finalmente salía a comprar medio bulto de maíz y comenzar nuevamente el proceso. Conforme aumentaba su área de venta, la garganta se fue afectando de tanto gritar “¡mazamorraaa, mazamorraaa!”, para evitar este esfuerzo, se fijo en el “tilín, tilín” de los vendedores de paletas, y decidió implementar su propio sonido mediante el uso de una corneta y así sus clientes comenzaran a acostumbrarse a este sonido.

Todo negocio debe de contar con una estrategia publicitaria que motive a sus clientes a consumir el producto, Francisco inicialmente comenzó con el siguiente eslogan: “Mazamorra del Pilón, somos los numero uno en calidad, aseo y atención”, otra estrategia partió del hecho del ahorro que obtenía el cliente al consumir su producto diciendo: “señora, con Mazamorra del Pilón usted no ensucia ollas, ahorre trabajo, agua y energía”. Esta estrategia comercial fue tan exitosa que Francisco solo estuvo tres años pilando maíz y saliendo a vender, el negocio estaba creciendo y ya por entonces contaba con dos vendedores más para aumentar la cobertura del producto, pero también se dio cuenta que para que diera un punto de equilibrio en cuanto al costo-beneficio, se necesitaba otros tres vendedores, pero cuando los consiguió se dio cuenta que necesitaba una persona más que pilara el maíz, también lo consiguió, pero luego vio que la ganancia se iba en el proceso de pilado, así que se ingenio una trilladora que le facilitara el trabajo y poder descartar el proceso de pilado, luego convirtió a los piladores como vendedores, y poder así evitar la necesidad de despedirlos.

Lo que más ha resaltado a la empresa Mazamorra del Pilón es el lado social y humanístico que le ha impregnado a su producto, por ejemplo Francisco se ideo unos volantes que contenían mensajes alusivos a los valores familiares tales como: “Mami, no me pegues”, “Cómo hacer de su hijo un delincuente”, entre otros que gustaron muchos y de hecho muchas madres los coleccionaban y hasta un sacerdote de la parroquia del barrio Belén los colocaba en el tablero de los avisos parroquiales que está en la entrada al templo. También frente a la necesidad que tenían los clientes que surgían de manera esporádica y no tenían donde depositar la mazamorra, Francisco se vio en la necesidad de sacar unos tarros plásticos, en estos no solo plasmó el logotipo de su empresa, sino que también aprovecho para plasmar mensajes espirituales o de superación personal.

En la actualidad Mazamorras el Pilón tiene su propia sede que cumple con los controles exigidos por sanidad, también estandarizaron los procesos de preparación de la mazamorra con el fin de evitar accidentes y así cumplir con lo exigido en las normas de Seguridad y Salud en el Trabajo. Para Francisco es de vital importancia que sus treinta y seis trabajadores se sientan contentos y orgullosos de la empresa, de hecho hay muchos exempleados que pasan por la empresa a saludarlo y a darle gracias por la oportunidad laboral que les brindó en su momento; existen otros que por el contrario han permanecido con el desde prácticamente la fundación de la empresa, como es el caso del señor Jhon Jairo Mora, que lleva laborando con él desde hace treinta años. De otro lado algunos trabajadores han alcanzado la meta de tener su casa propia o de mejorarla, también ha ayudado a salir adelante a personas con problemas de alcoholismo.

Francisco como buen empresario, recomienda a las personas que van a comenzar su negocio propio las siguientes palabras: “en la creación de empresa se debe insistir, persistir y resistir, se debe creer en lo que se hace, para poder vencer todos los obstáculos que se presenten; muy seguramente que muchos al primer año con el negocio digan que no van a ser capaz, que en el segundo año ya piensen que no va a servir para nada y así sucesivamente; pero lo que si se debe de evitar es escuchar a personas que le van a decir que no voten más caspa, que no voten más corriente, que ese negocio no sirve; es aquí donde uno debe ser muy terco, no en el sentido de llevarle a la contraria a las personas, sino en tener convicción que se va a triunfar, y si se falló, mirar cual es la causa y corregir”.

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