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La Historia Y La Magia En Altavista Nos Conquista

La historia y la magia en Altavista nos conquista

Rodeada de una gran montaña se encuentra la vereda San José del Manzanillo que hace parte del corregimiento de Altavista; allí habita la señora Luz Elena Restrepo de 66 años de edad, quién le tocó vivir parte del desarrollo de la vereda que tanto quiere y por la cual ha luchado. Ella nos cuenta que desde niña le tocó cargar leña junto con su mamá, salían desde las tres de la mañana hacia la cuchilla del Manzanillo y luego hasta el Alto del Pomo; también tenían que ir a la quebrada La Guayabala para recoger agua solo para el baño y también para lavar la ropa; ya para las otras necesidades fisiológicas “les tocaba meterse a los rastrojos”.

Para el año de 1970 en el la vereda no había luz eléctrica, solo hasta el año de 1972 se instaló el primer cable eléctrico que venía del barrio Belén Rincón, como dice Doña Luz “era solo con carga positiva, por lo cual se debía sacar la carga negativa de la tierra, y con ese voltaje se lograba iluminar un bombillo”. Para cambiar el hábito de ir a los “rastrojos” los inspectores de sanidad del barrio Guayabal instalaron letrinas y para el año de 1974 llegaría el acueducto con una cantidad límite de consumo por familia de 50 galones.

Cuando se casó y tuvo sus primeros hijos, a Doña Luz le tocó ver que los niños padecían de enfermedades gastrointestinales, principalmente de “lombrices” y como solo existían dos médicos, a Doña Luz le tocaba evitar los parásitos mediante el uso de paico machacado y cáscara de plátano; con la llegada de la medicina moderna ya utilizaba el purgante Piperacin. Para los golpes y torceduras, habían ancianos que sobaban para ajustar las cuerdas levantadas.

Doña Luz tiene muy presente que en la vereda se practicó mucho la brujería; personajes como Mamingo asustaron a los jóvenes que se llevaba sus mandarinas y hasta su bisabuelo y  un cuñado contrabandista de tabaco y tapetusa usaron las artes mágicas para asustar a sus enemigos. Hasta el Padre Ignacio Duque le toco destruir libros de ocultismo que eran de propiedad de su bisabuelo.

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