Saltear al contenido principal
Menú
El Compositor Ramón Parra, Una Vida Con Sonido A Coplas, Vallenato Y Parranda

El compositor Ramón Parra, una vida con sonido a coplas, vallenato y parranda

Ramón Emilio Parra Castro, es un compositor nacido en el municipio de Quibdó, capital del departamento del Chocó y es hijo de la señora Elodia Sánchez Castro, la cual tenía la virtud de componer coplas sobre el folclor chocoano; de ahí que su hijo heredara esta tradición de componer coplas en la cual se busca elaborar versos y acomodarlos con otros para formar una estrofa. Conforme Ramón fue creciendo fue perfeccionado su técnica de composición y lo alternaba con el oficio de albañilería; gran parte de sus composiciones las enviaba a un programa radial llamado “Voz Caracol” en donde se realizaba un curso a la mejor copla, en ese concurso llegó a ganar varias veces.

Cuando Ramón cumplió su mayoría de edad en el año de 1968, se fue a prestar el servicio militar al Batallón Girardot del municipio de Medellín, de ahí fue trasladado al municipio Valdivia, con el fin de construir la escuela Atanasio Girardot en el corregimiento de Puerto Valdivia. Durante el tiempo de construcción de la escuela, conoció al señor Oscar Jaramillo, quien era hermano del famoso cantante Julio Jaramillo, y el cual por ese entonces se dirigía hacia el vecino municipio del Bagre a realizar unas presentaciones artísticas. Cuando Ramón tuvo la oportunidad de conversar con Oscar, le mostró una copla que hace poco había escrito llamada “Del mismo barrio” con el fin que la interpretara, pero este le respondió:

– No mi soldado, yo no grabo coplas, la copla es una cosa y la música es otra.

– ¿No la puede grabar como música?- le preguntó Ramón.

– ¡No!-

-¡Se la regalo!- le dijo Ramón con un poco de tristeza.

– ¿Me la regalas?- Miró extrañado Oscar. – ¿y esa copla a quien se la dedicaste?.

– A una muchacha de la que estoy enamorado, pero ella es muy pretenciosa y muy engreída.

La inspiración de la copla “Del mismo barrio” como bien le contó Ramón a Oscar, surgió del amor que él sentía por una joven llamada Nelly Crespo, pero en vista que no le correspondía decidió escribirle dicha copla; Ramón recuerda con especial agrado unos de los versos que dice:

“soy del mismo barrio, y de la misma calle, ¿cuál es tu murmullo?, porque si yo soy pobre, también lo eres tú”

Tiempo después de regalada la copla, Oscar Jaramillo se dirigió a su cita en el municipio del Bagre, pero lo que no sabía Ramón, es que a los seis meses regresaría con un regalo especial para él. Cuando se encontraba haciendo unos arreglos en la escuela, sintió una voz fuerte que le decía:

-¡Soldado necesito hablar con usted!-.

– ¡Si digáme!- respondió girando la cabeza, encontrándose con la mirada de Oscar.

-Ramón le he traído un regalo, cuando salgas a descanso lo destapas y miras lo que hay ahí-.

-¿Qué es eso?- respondió Ramón medio asustado.

-¡Tranquilo hombre!; además te voy a dar un concejo, ¿por qué no te dedicas a componer canciones?-

– No, no, no…yo no sé componer canciones- le respondió Ramón un poco confundido.

– ¿Entonces como hiciste para componer la copla que me regalaste? Y lo miró con cierta comprensión.

– Como le dije ese día, la escribí para dedicársela a una muchacha-.

– Así es como nacen las canciones Ramón- Oscar le estrechó la mano en actitud de despedirse, giró y se marchó.

Cuando Ramón salió a descanso, se fue directamente a abrir el paquete en su dormitorio, inicialmente vio un objeto que le lleno de alegría, era nada menos que una botella de aguardiente, por ese entonces a Ramón le gustaba mucho tomarse sus copas de “guaro”, continuó destapando el paquete y cual sería su sorpresa al ver un fajo de billetes de 1000$, al ver este dinero casi se enloquece, tanto así que decidió ir al día siguiente a consignarlo en el Banco de la Caja Agraria; pero las sorpresas no acabarían ahí, muy al fondo había otro paquete de forma cuadrada, cuando lo abrió su sorpresa fue mayor que cuando vio el dinero, había nada menos que un disco de 45” en el que aparecía el titulo de su composición “Del mismo barrio” y también una carta; rápidamente salió con el a la cantina más cercana y le dijo al dueño que si le colocaba el disco, al escuchar la melodía, sus ojos se llenaron de lágrimas. Mientras escuchaba la canción, destapó la carta y leyó las siguientes lineas: “Ramón así inician las canciones, y la inspiración la dan las mujeres; espero que cuando nos volvamos a encontrar me digas que quieres que te grabe otra composición”, pero ese encuentro nunca se daría.

Muchos de los lectores se preguntarán si Ramón ¿al fin de cuentas si pudo conquistar a Nelly?, pero dejemos que sea él mismo que nos narre el desenlace:

Cierto día me encontraba en el puente peatonal que cruza el río Cauca a la espera que Nelly saliera de misa, para que la espera no me diera tan duro me puse a mirar río abajo, a lo lejos se divisaba una lancha que subía, a bordo vi que iba una pareja y una niña, luego volteé a mirar a la iglesia y vi que ya salía Nelly acompañada de su madre y se dirigía hacia el puente peatonal, al pasar cerca de mi, la llame por su nombre, ella trató de seguir de largo, pero su madre la frenó en seco y le dijo: “Nelly por favor atienda al soldado para ver que es lo que tiene que decirte, atiéndelo y escuchalo”, entonces ella se volteó a mirarme, se acerco a mi, y comenzamos a charlar, ella en ese momento estaba agarrada del barandal del puente y de vez en cuando miraba río arriba, en ese preciso instante pasaba la lancha que ya había visto río abajo, y ella se quedó mirando el trayecto de la lancha cuando estaba tomado una curva del río que queda en el sector llamado “La peña del diablo”, para su sorpresa observó colo la lancha impactaba contra una roca, y la niña que iba a bordo, cayó al río, en ese instante ella me miró y asustada me gritó:

-¡Parra Parra Parra, la niña, la niña se va a ahogar!-.

-¡No la veo, no la veo!- le respondí muy asustado.

– ¡Mirá, mirá, ahí salió!- gritó ella señalándome un punto en el río.

Ramón sin pensarlo dos veces, se lanzó al río con uniforme y todo, al penetrar en la profundidad del río chocó sus pies contra una roca o una raíz y se impulsó hacia la superficie, con tan buena suerte que chocó con la niña, este la agarró con el brazo izquierdo y se dejó llevar por la corriente nadando al estilo “canoita, como el río se encontraba un poco crecido, fue impactado en la cabeza por un tronco, lo que le generó una gran herida. El río lo arrastró hasta las inmediaciones del corregimiento de Puerto Antioquia y allí fue rescatado por el ejercito y para tratar sus heridas fue trasladado al hospital del municipio de Valdivia, y de ahí fue traslado a la IV Brigada en el municipio de Medellín; la niña le realizaron resucitación y logró salvarse. A los quince días de estar hospitalizado Ramón fue dado de alta y por esos mismo días recibió una visita sorpresa, a las afueras del batallón lo esperaba Nelly junto con su mamá que venían a darle la aprobación al noviazgo. Así fue como Ramón pudo conquistar el corazón de esta joven por la que él tanto suspiraba; tiempo después tendrían una niña a la que bautizaron como Nelia Parra Crespo.

El comandante a cargo de la IV Brigada decidió trasladar a Ramón a la ciudad de Santa Marta, capital del departamento de Magdalena; allí comenzó a realizar un trabajo social con las comunidades de la ciudad, y fue justamente realizando este trabajo donde se enamoró de otra joven, pero lastimosamente fue trasladado a La Bocana en la Ciudad de Cartagena; allí en las tardes se iba para el malecón a mirar el mar y a pensar en su enamorada, allí le llegó la inspiración musical, sacó papel y lápiz, y comenzó a escribir una canción a la que llamó “El negro chombo”. Días después tendría un encuentro con el cantante Joe Arroyo, este se encontraba con la agrupación musical a la que pertenecía en ese momento, que era Fruko y sus Tesos, Ramón se le acercó y le dijo:

-Señor Joe Arroyo, yo tengo una canción que se llama “El negro chombo” que le podría interesar-.

Joe Arroyo extendió la mano para tomar el papel y leyó de manera detenida, y luego le dijo:

-Hombre, esta canción está muy buena-

Pasado unos días Joe Arroyo le hizo entrega a Ramón de un casete en donde se encontraba su canción grabada, el puso a reproducir la cinta y tarareaba el siguiente estribillo:

“El eco de mi canto se lo lleva el Magdalena, Negro Chombo va a cantar para que venga su morena”

Con el fin de evitar futuros problemas en cuanto a la autoría de sus canciones, Ramón decidió comenzar a registrar sus canciones ante notaría pública y también las registró en Gestión Cultural del Chocó. Lo que no pensaba él es que llegaría una situación en donde estos registros le servirían de gran ayuda; estando de licencia en su natal Quibdó se dio cuenta que el Binomio de Oro se iba a realizar un concierto, entonces él aprovechó para mostrarle una de sus composiciones llamada “No pasará lo mismo” al cantante Rafael Orozco, este de manera despectiva le dijo:

-No hermano, esta canción no hermano, mejor dicho esta canción no tiene pega, para que se la voy a recibir-.

Cuando Ramón se iba a ir, Rafael lo detuvo diciéndole:

-Venga, usted que va a hacer con ella, porque si quiere me la da y yo miro que hago-.

Como Ramón ya tenía registrada esta canción, no le importó entregársela a Rafael Orzoco; por ese entonces corría el año de 1976, y ya había pasado un período bastante largo desde que se había encontrado con Rafael Orozco, cuando se encontró con un amigo que le dijo:

-¡Chombo vení acá, te grabaron la canción al final de cuentas!-

-¿Cuál canción hombre?- dijo Ramón asustado.

-Andá ya mismo a la emisora Ecos del Atrato y les decís que te coloquen la canción que está pegando del Binomio de Oro- le dijo su amigo, casi que gritándole.

Ramón se dirigió a esta emisora y se dio cuenta que le habían grabado “No pasará lo mismo” sin autorización suya, y además la habían colocado a nombre de otro autor. En vista de esto tuvo que viajar a la ciudad de Medellín y presentarse a Discos Fuentes, una vez allí le dijo a los directivos de la disquera que la canción que había grabado el Binomio de Oro era de su autoría; entonces uno de los directivos comenzó a revisar el disco y le dijo:

-El nombre tuyo no aparece en el disco como autor-.

-Claro que no aparezco, por que la grabó sin autorización mía y la puso a nombre de otra persona-. Respondió Ramón ya un poco alterado.

-¿Usted tiene el comprobante de la autoría de la canción?- Preguntó el directivo.

-¡Claro que tengo el comprobante, es si no que se comunique a Gestión Cultural del Chocó!-

Efectivamente los directivos de la disquera se pusieron en contacto con Gestión Cultural del Chocó y estos en respuesta enviaron una carta en donde estaba una copia del comprobante del registro de la canción; en vista de esta situación el director artístico del Binomio de Oro tuvo que viajar de la ciudad de Barranquilla a la ciudad de Medellín, una vez allí comenzaría una pugna por la autoría de la canción que tendría como desenlace que los derechos de autor de la canción quedaba dividida en dos, y además el Binomio de Oro debía de pagarle 800.000$, más el costo de la estadía de Ramón en la ciudad de Medellín. Con el dinero recaudado, Ramón abrió una cuenta bancaria en el Banco de Bogotá y se regresó a su natal Quibdó, pero estando allá comenzó a extrañar a Medellín porque ya había conseguido grande amistades en diferentes barrios como Villa Hermosa, Colinas de Enciso y Aranjuez, así que decidió radicarse en esta ciudad.

Con el paso del tiempo fue aprendiendo nuevos ritmos que la tierra antioqueña le ofrecía, también siguió componiendo vallenatos e incursiono en la música parrandera y la popular. A continuación describiremos algunas sus principales composiciones:

• “Pecadora” interpretada por Silvio Brito (https://youtu.be/UBbP7n0mnDQ)
• “La mujer y la garza” interpretada por Alvaro Mercado y su grupo Los Padrinos.
• “Moravia en llamas”.
• “La señora de…”, esta canción iba ser interpretada por Joe Arroyo, pero durante la realización de los arreglos, este falleció.
• “La cosa”, interpretada por el grupo La Calentura (https://youtu.be/y1rHOoyZcyI).
• “Pescado guisado”.
• “Te fuiste en abril”, que intentó ser plagiada por una orquesta de la ciudad de Cali y fue demandada por derechos de autor por la Asociación de Autores, Compositores, Interpretes y Músicos Colombianos (ACIMCOL), a la cual pertenece Ramón Parra en la actualidad.
• “Se le cayó el palo” interpretada por Carlos Muñoz (https://youtu.be/Oimd2PfGQb4).
• “El hambriento”, mejor conocida como “El pedigueño” interpretada por Carlos Muñoz (https://youtu.be/X9B79W0e-ng)
• “El negro Chombo”, interpretada por Fruko y sus Tesos (https://youtu.be/l42gLwHUf6M)
• “No pasará lo mismo” interpretada por el Binomio de Oro (https://youtu.be/NrNRFY_5jvQ)

Ramón ha compuesto al rededor de doscientas canciones las cuales se encuentran ya registradas y cuatro se encuentra en proceso; también se encuentra recibiendo regalías por sus canciones, aunque estas en la actualidad tienen un pago menor, por que los pagos se hacen de acuerdo a las entradas económicas que recibe la entidad a la que se encuentra afiliado el artista. Gran parte de la inspiración de Ramón para la composición de sus canciones proviene de las experiencias que ha vivido, de historias que ha escuchado y de sus propios sentimientos. En la actualidad él vive con una de sus hijas en el barrio el Limonar del corregimiento de San Antonio de Prado y se encuentra con algunas dolencias debido a un accidente que sufrió cuando laboraba como albañil, pero que no le ha impedido seguir componiendo.

Te gusto este artículo
Recibe en tu correo toda la información¡

Es posible que recibas la notificación de la suscripción como correo SPAM o correo no deseado.

Habeas Data, política y tratamiento de datos personales Frecuencia Estéreo.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba
Buscar